MONALISA
Monalisa surge de una reflexión sobre cómo debe sentirse un espacio dedicado al cuidado personal. Más allá de la funcionalidad propia de un salón de belleza, el proyecto busca construir una experiencia pausada, donde el interiorismo acompañe los ritmos del bienestar y transforme la visita en un momento de desconexión.
La propuesta se desarrolla a partir de una atmósfera cálida y envolvente, definida por una materialidad continua, una paleta de tonos naturales y una geometría suave que diluye los límites entre espacios. Las curvas aparecen como un recurso recurrente para alejarse de la rigidez del local y generar una sensación de fluidez y calma.
La luz desempeña un papel esencial en este proyecto. La iluminación natural, filtrada a través de tejidos y elementos vegetales, convive con una iluminación indirecta cuidadosamente integrada que aporta profundidad y transforma la percepción de cada ambiente a lo largo del día. El resultado es una secuencia de espacios serenos, donde la intensidad lumínica acompaña las diferentes experiencias del recorrido.
La vegetación se incorpora como parte de la arquitectura interior, introduciendo una presencia orgánica que refuerza el carácter natural del proyecto. En contraste, las zonas destinadas a los tratamientos y al lavado se conciben como espacios más recogidos, donde la iluminación tenue, las texturas textiles y los tonos profundos favorecen una atmósfera íntima y relajante.
Cada decisión proyectual responde a una misma intención: crear un lugar donde el bienestar se perciba antes incluso de recibir cualquier tratamiento. Un espacio que transmite calma, cercanía y equilibrio, convirtiendo la experiencia cotidiana del salón de belleza en un pequeño refugio dentro de la ciudad.
Monalisa no se entiende únicamente como un establecimiento comercial, sino como un entorno diseñado para cuidar de las personas a través del espacio, la luz y la materia.
Proyecto: Salón de belleza
Localización: Terrassa
Año: 2025
Fotografía: Sendo Estudio